Ámbito Perú

lunes, diciembre 29, 2025

LOS PIRATAS DEL SIGLO XXI

Por: Lidia Falcón

27 de diciembre de 2025

EEUU ha secuestrado otro barco petrolero venezolano en pleno océano. Impunemente.

Como sabe que puede hacerlo porque la llamada “comunidad internacional”, compuesta por los más ricos e influyentes países democráticos, entre los que naturalmente se encuentran los de la Unión Europea, se lo consienten. Los que detentan el poder político económico en el imperio estadounidense son absolutamente libres de llevar a cabo las mayores tropelías sin consecuencias para ellos. 

No solo Venezuela ha sido siempre el “patio trasero” de EEUU, con el consentimiento del Reino Unido, Francia, Alemania, España etc. etc., sino que desde que se declaró independiente, libre y bolivariana, cuando la revolución de Chávez, su gobierno y su pueblo, está asediado y perseguido, como el de Cuba, por el imperio estadounidense que pretende recuperar el dominio que tenía sobre Venezuela en el siglo pasado. En ese hermoso país, de clima deseable y magníficos paisajes, tiene infinitas riquezas: oro, diamantes, metales, y, sobre todo acumula las reservas de petróleo más grandes del mundo.  Y de minerales varios, ahora llamados tierras raras, lo que hacen su territorio enormemente deseable para las fuerzas colonialistas que gobiernan Estados Unidos.

El designio de Donald Trump es hacerse nuevamente con la extracción de las riquezas venezolanas. Objetivo evidente que no es ni siquiera mencionado por la casta fascista no sólo estadounidense sino de la ultraderecha venezolana, comandada por la incompetente María Corina Machado, que ha escogido para representar a la oligarquía venezolana que pretende hacerse nuevamente con las riquezas del país, enormemente disgustada por la nacionalización que llevó a cabo Chávez, y que apela a la democracia -palabra ya fetiche- para justificar el acoso a que lleva sometiendo al país sudamericano más de veinte años, con la complacencia de la Unión Europea y de las fuerzas reaccionarias de España, dispuestas a repartirse los beneficios que les deje EEUU.

En consecuencia, sobre los actos de piratería que está cometiendo Trump no se oyen más críticas que las que publica la izquierda española e internacional. Los gobiernos “democráticos” de los países europeos se inhiben o pasan a formar el coro que jalea al emperador del mundo, convertida la UE en su lacayo.

Es la primera vez en la historia del desarrollo económico del planeta que los gobiernos de los países más adelantados no condenan los actos de piratería de otra potencia. La prohibición internacional de la piratería marítima se consolidó formalmente en el siglo XX, aunque su persecución como un crimen contra el derecho de gentes (hostis humani generis o enemigo de la humanidad) existe desde siglos antes. 

Aquí están los hitos clave:

  • Primeras normativas (Siglo XVII-XVIII): Aunque no era una prohibición «internacional» unificada, potencias como Inglaterra aprobaron leyes (ej. Ley de Piratería de 1698) para perseguirla activamente.
  • Declaración de París (1856): Abolió la «patente de corso» (privateering), un paso fundamental para diferenciar la guerra naval legítima de la piratería ilegal.
  • Convención de Ginebra sobre Alta Mar (1958): Estableció la definición moderna y la obligación de todos los estados de cooperar en la represión de la piratería en alta mar.
  • Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM/UNCLOS 1982): Es el marco legal actual y definitivo. Define la piratería en su artículo 101 y establece la jurisdicción universal (cualquier Estado puede detener y juzgar a piratas) en el artículo 105. 

Resumen: La prohibición internacional moderna quedó establecida legalmente por la Convención de Ginebra de 1958 y ratificada por la CNUDM de 1982

LA PIRATERÍA COMO CRIMEN INTERNACIONAL – 15 ene 2012 — ■ La Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Y sin embargo observamos cómo ni el gobierno español ni la Comisión europea han reaccionado a los secuestros de ya dos barcos petroleros venezolanos en alta mar por la escuadra noreamericana.



En este primer tramo del siglo XXI nos encontramos con que ninguna de las legislaciones aprobadas en siglos anteriores contra las violaciones de las leyes marítimas internacionales se cumple ni motiva la reacción de los gobiernos de las naciones llamadas democráticas.

Después de soportar decenas de años que la propaganda de EEUU, corroborada por la de España y la UE, tache de dictadura el gobierno venezolano, mientras es el de Estados Unidos el que comete actos de agresión, de expolio, de piratería, abonados por una propaganda infame plagada de falsedades y amenazas, como desde el nazismo no habíamos soportado. No se ha conocido en varios siglos que un país que presume de ser el primero de haber implantado la democracia se crea con derecho a asaltar los barcos de otro sin declaración de guerra, ante la tolerancia delictiva del resto de los países. No se sabe que Naciones Unidas se disponga a reunirse para analizar y condenar estas agresiones, después de medio siglo de creación de la Organización de Naciones Unidas, de que un país ataque militarmente a otro, ante la expectación de todos los demás, sin que se produzca ni aún una modosa declaración de condena.

Solamente en los tiempos del Imperio Romano podía producirse una situación semejante. ¿El gobierno de España se pronunciará por fin sobre estos hechos? Y ¿qué piensan las organizaciones políticas que presumen de ser de izquierda y que además forman parte del gobierno? ¿En qué momento de parálisis y de miedo estamos, semejante solamente a los años previos a la II Guerra Mundial cuando se le permitió a Hitler ocupar los territorios vecinos y esclavizar a sus habitantes?

¿Qué clase de época es la que estamos viviendo en que ni los gobiernos, ni los partidos, ni los sindicatos ni la sociedad civil reacciona ante los hechos de barbarie que protagoniza el emperador el mundo Donald Trump?   

Fuente: Elcomún.es 

viernes, diciembre 26, 2025

UN 'COROLARIO TRUMP' SIN FRONTERAS IDEOLÓGICAS ABRE FLANCOS EN TODO EL CONTINENTE

 Ociel Alí López

RT 24 dic 2025

Con las últimas decisiones de Washington —como la interceptación de dos cargueros de petróleo venezolano, la presencia militar en Ecuador, sin fecha de salida, y el nombramiento de un enviado especial para Groenlandia— el presidente de EE.UU., Donald Trump, acelera el giro estratégico de "reconquista" hacia el continente americano.

La nueva Estrategia de Seguridad Nacional (ESN) de EE.UU., publicada el 4 de diciembre, y cuyo marco conceptual se basa en retomar la Doctrina Monroe, pero ahora desde el "corolario Trump", avanza rápidamente produciendo nuevos acontecimientos que van modificando el rostro geopolítico, especialmente en el continente americano.

En teoría, las ESN son documentos marco que cada gestión presidencial reescribe y que terminan ordenando la planificación militar y diplomática, definiendo enemigos, redirigiendo el desarrollo tecnológico y energético, así como garantizando las propias cadenas de suministro o entorpeciendo las de sus adversarios.

Con su nueva estrategia, la potencia del norte deja de actuar como el "policía del mundo" que ha sido durante este siglo y la última década del pasado, para pasar a desempeñar el rol de "capataz del continente".

En concreto, la de 2025 peca de sincera por varias razones. Primero, porque devela objetivos claros de apropiación de riquezas en todo el continente americano por diversas vías: diplomáticas, militares e incluso mediante la intervención en procesos políticos de cada país. Por otro lado, también es brutalmente honesta en el sentido de que asume que su objetivo central se concentrará en América.

De este modo, la potencia del norte deja de actuar como el "policía del mundo" que ha sido durante este siglo y la última década del pasado, para pasar a desempeñar el rol de "capataz del continente". Es decir, asume su debilidad global y fija la mirada de acero en los territorios contiguos a su Estado-nación.

No es solo Venezuela

Todavía es temprano para evaluar la respuesta que podría recibir de parte del resto del mundo, que ya comienza a verse afectado. Por el momento, lo que puede hacerse es describir los pasos de esta nueva política. El primero de ellos apunta a Venezuela.

Así como el documento sincera el nuevo orden mundial, el discurso de Trump hacia el país caribeño se ha vuelto más transparente en los últimos días: ha pasado del argumento del narcotráfico a uno abiertamente explícito sobre sus pretensiones respecto al petróleo venezolano.

Así como el documento sincera el nuevo orden mundial, el discurso de Trump hacia el país caribeño se ha vuelto más transparente en los últimos días: ha pasado del argumento del narcotráfico a uno abiertamente explícito sobre sus pretensiones respecto al petróleo venezolano. Y lo ha hecho, si bien sin tomar aún pozos o refinerías, sí interceptando, abordando e incluso expropiando cargueros de petróleo que entraban o salían de sus puertos, en lo que puede calificarse como un bloqueo naval petrolero.

El afectado directo es Venezuela, pero los indirectos son quienes compran su petróleo. Es decir, tal como lo establece el documento, el objetivo subyacente es cortar las líneas de abastecimiento de China, Rusia y otros países que compran o comercializan crudo venezolano, o que venden los diluyentes necesarios para su refinación. Según medios estadounidenses, el segundo barco interceptado este sábado, el Centuries, ya transportaba petróleo venezolano adquirido por un comerciante chino.

En paralelo, existen reportes y videos que parecen demostrar que el petróleo venezolano exportado por Chevron fluye con normalidad hacia puertos estadounidenses. Así, el problema no parecería ser el petróleo venezolano en sí ni el financiamiento del gobierno de ese país, sino el destino final del crudo.


Presencia en Manta

Para comprender que el foco no es únicamente Venezuela, el miércoles de la semana pasada arribaron las primeras aeronaves militares estadounidenses a la base de Manta, en Ecuador. La canciller Gabriela Sommerfeld reconoció que la base estará operativa hasta que "se cumplan los objetivos de ambas naciones", lo que puede interpretarse como un período de operaciones indefinido y arbitrario, pese a que el 16 de noviembre, en una consulta convocada por el propio presidente Daniel Noboa, el 60,5 % de los ecuatorianos votaron "No" a una pregunta sobre la reinstalación de bases militares extranjeras, prohibidas expresamente por la Constitución.

El significante sacralizado de la democracia —tan utilizado en cruzadas anteriores— ha sido borrado del relato de Washington y de sus países aliados. Las razones ahora son otras.

Tras ese resultado, Noboa ha viajado en dos ocasiones a EE.UU. La embajada estadounidense en Quito dio la "bienvenida al personal de la Fuerza Aérea" de su país a Ecuador. Este dato es clave, porque el significante sacralizado de la democracia —tan utilizado en cruzadas anteriores— ha sido borrado del relato de Washington y de sus países aliados. Las razones ahora son otras.

Y no se trata solo de Ecuador. El 5 de diciembre, el Congreso de Perú aprobó el ingreso de tropas estadounidenses al territorio peruano para realizar labores de cooperación con las Fuerzas Armadas y la policía a partir de enero y durante todo 2026. Según la ESN, cortar el abastecimiento y la relación comercial entre el Pacífico suramericano y China figura entre los principales objetivos, debido al peso estratégico de esta ruta, cuyo centro operativo es el nuevo megapuerto de Chancay, en Perú.

Groenlandia: fronteras no ideológicas

Si no se comprenden los alcances del nuevo corolario Trump y del renovado lema "América para los americanos" de la doctrina Monroe, estos quedan más claros con la decisión tomada por Trump el domingo: nombrar al gobernador republicano de Luisiana, Jeff Landry, como enviado especial para Groenlandia, con el objetivo explícito de integrarla a la estructura administrativa de EE.UU.

Esta decisión demuestra que el expansionismo no reconoce fronteras ideológicas. Considera a todo el continente americano —incluidas colonias europeas— como una zona de control exclusivo de Washington, lo que no solo desafía a adversarios tradicionales como Rusia, China o Irán, sino que abre profundas grietas diplomáticas con Dinamarca y la Unión Europea. Cualquier territorio del hemisferio occidental pasa a ser un activo estratégico que debe ser subordinado, eliminando vestigios de autonomía regional o nacional.

Dinamarca ya ha reaccionado. El ministro de Asuntos Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, declaró sentirse "profundamente disgustado" y convocó al embajador estadounidense. Por su parte, el portavoz de Asuntos Exteriores de la Comisión Europea, Anouar El Anouni, afirmó que "preservar la integridad del Reino de Dinamarca, su soberanía y la inviolabilidad de sus fronteras es esencial para la Unión Europea", sin precisar qué pasos adicionales podría dar si Trump persiste en su objetivo.

El presidente de EE.UU. abre múltiples frentes sin importar quién sea el nuevo enemigo. Se siente fuerte en América y cree poder controlar el escenario continental. Hasta ahora, las respuestas han sido diplomáticas o declarativas, mientras Washington avanza con hechos de carácter bélico. ¿Es posible pensar en una respuesta conjunta de todos los países afectados? ¿Tiene EE.UU. la capacidad de subordinar todo el territorio americano antes de que concluya el mandato de Trump en 2029?

Eso lo sabremos pronto.

MEXICO CRITICA A TRUMP EN ONU

 
El fin del 'Patio Trasero El audaz golpe diplomático de Sheinbaum que dejó a Trump sin palabras ante la ONU.

Trump ha decidido convertir el tablero venezolano en su campo de tiro personal. Bloqueos de petroleros, despliegue militar y una retórica que parece buscar un incendio antes que una solución. Pero, contra todo pronóstico, el guion de Washington encontró un obstáculo inesperado. México ha alzado la voz, y esta vez no fue un susurro.

La presidenta mexicana advirtió que la presencia de buques de gu3rr4 y tropas eleva el riesgo de un error fatal y ofreció a México como sede de diálogo entre las partes. Su mensaje fue directo frenar la lógica de la 4men4z4 y la fuerza, defender la soberanía y apostar por la negociación como único camino. México marcó límites claros y envió una señal regional antes de que la chispa se convierta en tragedia

Mientras Trump despliega barcos de guerra y asfixia las rutas petroleras, enviando un mensaje de fuerza bruta, México ha optado por la fuerza de la razón. En la ONU, Sheinbaum no solo defendió la soberanía; lanzó una advertencia desesperada al mundo: la ONU debe despertar antes de que el Caribe se tiña de rojo.

La postura es clara y contundente: No a la intervención. No a las botas sobre el terreno. Sí a la política. En un mundo que parece haber olvidado el arte de la negociación, México se planta como el adulto en la sala, recordándole a un Trump desbocado que un error de cálculo en el Caribe no solo destruiría a Venezuela, sino que desestabilizaría a todo el continente.

La crítica de Sheinbaum no es solo una defensa de un vecino; es una crítica feroz al modelo de "matón de barrio" que Trump intenta reinstaurar. Al exigir que la ONU asuma su responsabilidad, México está denunciando la inoperancia de los organismos internacionales que se quedan de brazos cruzados mientras los hilos del poder se tensan hasta romperse.

Pero aquí reside la verdadera intriga: ¿Qué precio pagará México por esta audacia? Desafiar el despliegue militar de Trump no es gratis. El magnate no suele olvidar a quienes se interponen en su camino, y mucho menos a quienes le restan autoridad frente a la comunidad internacional.

Trump apuesta por el colapso; México apuesta por la contención. El despliegue en el Caribe es una mecha corta en un polvorín lleno de gas. Sheinbaum ha puesto el dedo en la llaga: un derramamiento de sangre en Venezuela no sería una "victoria" para la democracia, sería un fracaso humanitario del que nadie saldría ileso.

La jugada de México en la ONU es magistral, pero peligrosa. Ha logrado que el mundo mire lo que Trump preferiría hacer en las sombras. Ha transformado una "operación militar" en una "responsabilidad global".

Hoy, México le ha recordado a EE.UU que el liderazgo no se mide por el número de barcos de guerra, sino por la capacidad de evitar el desastre. Sin embargo, la moneda sigue en el aire

 

jueves, diciembre 25, 2025

NICARAGUA REAFIRMA LAZOS DE HERMANDAD CON VENEZUELA

 TELESURTV 25 de diciembre de 2025

Daniel Ortega y Rosario Murillo envían mensaje de solidaridad resaltando la unidad inquebrantable de las naciones frente a las batallas por la soberanía.

En un gesto que fortalece el bloque de unidad en la región, el Gobierno de Nicaragua, encabezado por el presidente Daniel Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo, dirigió un mensaje cargado de fraternidad al mandatario venezolano Nicolás Maduro. A través de una misiva oficial, las autoridades sandinistas expresaron su respaldo absoluto al liderazgo de la Revolución Bolivariana y al pueblo de Venezuela, enmarcados en un espíritu de «Renacimiento» y comunión política.

Este pronunciamiento ratifica la profundidad de una alianza que trasciende lo diplomático para convertirse en una unión de almas combatientes. El mensaje destaca que la relación entre Managua y Caracas se fundamenta en una herencia histórica compartida, definida como una «Hermandad Revolucionaria, Cristiana, Bolivariana y Sandinista». Para el liderazgo nicaragüense, esta conexión es legítima y genuina, forjada en la resistencia común contra las presiones externas y el asedio imperialista.

En el texto, Ortega y Murillo subrayan que la unidad entre ambos pueblos es el símbolo de los «Mejores Tiempos», los cuales según afirman, deben emerger precisamente en medio de las complejas batallas que enfrenta el Sur Global.

La comunicación oficial pone especial énfasis en que las dificultades actuales son el preámbulo de un nuevo orden mundial. Según el documento, estas «formidables batallas» anuncian la llegada de un mundo justo, solidario y complementario, donde la soberanía de las naciones sea el pilar fundamental. Esta visión compartida refuerza la idea de que Nicaragua y Venezuela no solo son socios políticos, sino compañeros de ruta en la construcción de una alternativa al modelo neoliberal y a las políticas de dominación tradicional.

Por más de una década, la alianza estratégica entre ambas naciones permite una coordinación estrecha en foros regionales e internacionales. Este respaldo mutuo se manifestó en la defensa de la autodeterminación y en la denuncia constante de las medidas coercitivas unilaterales que afectan a ambos países. La hermandad chavista-sandinista se consolida así como un eje de estabilidad y dignidad, enviando un mensaje claro de que la unidad es la herramienta principal para alcanzar la paz duradera y el desarrollo compartido.

El mensaje de las autoridades nicaragüenses también resalta el carácter espiritual y moral de la lucha revolucionaria. Al referirse a una «unión de almas singulares y fuertes», Ortega y Murillo apelan a la identidad cultural y política que une a los movimientos populares de América Latina. Esta retórica busca inspirar a las bases sociales de ambos países, recordándoles que la victoria final depende de la capacidad de mantener el compromiso con los principios de justicia social y solidaridad que inspiraron a figuras como Sandino y Chávez.

Finalmente, el pronunciamiento reafirma que el camino hacia el futuro está marcado por la complementariedad económica y la cooperación política. Nicaragua y Venezuela continúan estrechando lazos en diversos ámbitos, desde el energético hasta el social, demostrando que la integración regional es posible cuando existe una voluntad política soberana. Con este mensaje de amor y hermandad, se cierra un capítulo más de apoyo mutuo que posiciona a ambos Gobiernos como referentes de la resistencia y la esperanza en la Patria Grande.

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Nicaragua reafirma solidaridad con Venezuela ante agresiones y amenazas imperialistas

¿LA TUMBA DEL PROGRESISMO EN CHILE?

 Tomado de INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR • 22DIC25

La victoria de José Antonio Kast en Chile no solo marca un giro político, sino que reabre un debate más profundo sobre el desgaste de los proyectos refundacionales y el peso que hoy tienen la seguridad, la estabilidad económica y la inmigración en el electorado chileno y regional.

Durante la campaña que lo llevó a La Moneda, Gabriel Boric solía afirmar que, así como Chile había sido la cuna del neoliberalismo, bajo su gobierno sería su tumba. Tras su contundente victoria (58,1%) sobre la candidata oficialista, Jeannette Jara (41,8%), el hoy presidente electo, José Antonio Kast, llevado por el triunfalismo, podría verse tentado a proclamar algo similar desde el extremo opuesto del espectro político.

Especialmente si logra cumplir todas sus promesas, incluida la de recortar el gasto público en 6.000 millones de dólares –el 7% del presupuesto– en apenas 18 meses. Como comprobó el propio Boric tras la derrota del proyecto constitucional que patrocinó en 2022, los cambios refundacionales apoyados en mayorías “líquidas” suelen resultar contraproducentes en las urnas.

Gracias a la obligatoriedad del sufragio, por primera vez en unas elecciones presidenciales Kast obtuvo siete millones de votos, más que cualquier presidente anterior. A diferencia de sus campañas previas, esta vez Kast dejó de lado la llamada “batalla cultural” para enfocarse en la seguridad y la inmigración, las principales preocupaciones para el 60% de la ciudadanía.

En 2025, la economía chilena crecerá un 2,5%, con baja inflación (4%) y una deuda pública contenida (42%), cifras mejores que las heredadas por Boric de Sebastián Piñera. Estos datos explican la bonanza de la bolsa de Santiago, que ha recibido con beneplácito el anuncio de Kast de rebajar el impuesto de sociedades del 27% al 23%.

El giro de Kast resulta significativo, ya sea fruto del oportunismo o de una convicción real. En 2016 fundó el Partido Republicano para “defender la vida humana desde el momento de la concepción” y en 2017 aseguró que, de estar vivo, Augusto Pinochet votaría por él. Sin embargo, como demostraron las derrotas de los proyectos constitucionales tanto de izquierda como de derecha, la mayoría de los chilenos no desea más experimentos radicales.

“Chile no avanza dividido”, afirmó Kast la noche electoral. En el tramo final de la campaña reiteró que no eliminaría ningún derecho adquirido, mientras prometía deportaciones masivas de inmigrantes indocumentados, la construcción de más cárceles y el blindaje de las fronteras mediante muros, zanjas, torres de vigilancia, alambradas electrificadas y drones.

Kast. hijo de inmigrantes alemanes. El Bukele del sur

Su victoria refleja, en ese sentido, la nostalgia de parte del electorado por un país que crecía a tasas asiáticas y con escasa inmigración y criminalidad organizada. En apenas siete años, Chile ha duplicado su población extranjera, que hoy representa el 8,8% del total, y desde 2015 su tasa de homicidios –aunque sigue siendo la más baja de la región– se sitúa en 6,2 por cada 100.000 habitantes, similar a la de EEUU e inferior a la de Ecuador (46).

Aun así, Chile es el sexto país del mundo, entre 144, con mayor percepción de inseguridad, según el Informe de Seguridad 2025 de Gallup, por encima incluso de México. Kast ha prometido criminalizar la inmigración irregular pese a que la tasa de encarcelamiento ya es la tercera más alta de Suramérica y una de las mayores del mundo, con cárceles que operan al 140% de su capacidad.

Además de Jara –que logró sumar casi dos millones de votos–, otro gran derrotado fue Boric, señalado ya en sus propias filas como uno de los responsables del fracaso de la candidata. Boric, que dejará La Moneda con apenas 40 años, ha asegurado que no abandonará la política.

Tras los resultados chilenos, solo México, Brasil, Colombia y Uruguay permanecen gobernados por la izquierda en la región[1]. Consciente de que su mandato no será sencillo, Kast insistió en su discurso de victoria en que no se le pidieran milagros, sino energía. Y quizá suerte, podría haber añadido.

Kast aspira a destrabar proyectos mineros paralizados desde hace años por regulaciones medioambientales. En este ámbito, su gobierno contará con una ventaja clave: el precio del cobre, hoy un 30% más alto que hace cinco años.

Chile, donde la minería representa el 12% del PIB, es el mayor productor mundial de un mineral esencial para la transición energética y cada vez más caro y difícil de extraer. La tonelada de cobre cotiza actualmente en torno a los 11.000 dólares, frente a los 8.500 de hace dos años. Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), apenas 20 minas concentran el 30% de la producción mundial.

 La mayor de ellas es la chilena La Escondida, propiedad de BHP y Rio Tinto. China, que consume el 58% del cobre mundial, es el principal destino del cobre chileno. De los 239 yacimientos descubiertos entre 1990 y 2023, solo 14 lo fueron en la última década. La AIE estima que, de aquí a 2035, la producción cubrirá el 70% de la demanda global. ●

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[¿Y Venezuela, Cuba, Nicaragua?]

lunes, diciembre 22, 2025

GOLPE ELECTORAL Y DEBILIDADES DEL PROGRESISMO EN HONDURAS

 Carlos Aznàrez

L

o ocurrido en las elecciones de Honduras supera todo lo previsible en cuanto a injerencia desestabilizadora por parte del gobierno de Estados Unidos. Ya se había comprobado con los recientes comicios de Argentina, que el presidente Donald Trump no solo genera súbditos obsecuentes sino que también hace lo posible por envilecer la política, destruyendo cualquier tipo de normalidad institucional. En el país rioplatense su amenaza liquidacionista si no se votaba a Milei surtió efecto, y las consecuencias de ese voto-miedo lo pagarán los argentinos por lo menos dos años más, si no se produce algún imponderable que cambie la suerte.

Pero quien opera de ese modo, (ya se lo conoce como «estilo Trump»), imponiendo “el dedo” para apoyar a un candidato, demonizando al resto, saltándose todas las vallas que la misma democracia burguesa impone, se ve tentado a aumentar la apuesta, y eso es lo que ahora hizo en la nación hondureña.

Así fue que el heredero del Tío Sam determinó, por una parte, que para vencer a “los comunistas del partido LIBRE” había que explicitar que todos los ojos se posen en “su” candidato del Partido Nacional, el ultraderechista Nasry Tito Asfura, (alias «Papi a la orden») y además, en la misma jugada, determinó que “un hombre de bien”, como el ex narco presidente Juan Orlando Hernández, mundialmente conocido como JOH, debía ser indultado. Pocas horas después, ese delincuente que había sido catalogado como uno de los grandes capos de la droga, y que actuó durante años con la impunidad que le daba su cargo, pudo recuperar su libertad, y resarcido por el imperio por haber pasado raudamente por las prisiones estadounidenses. Estaba condenado a 45 años y solo estuvo uno, todo un récord de impudicia auspiciado por Washington, cuyo mandatario sigue insistiendo en hundir lanchas de pescadores en el mar Caribe, para demostrar su agresividad bélica frente a la dignidad de la Revolución que encabeza Nicolás Maduro.

Es indudable que el suceso inesperado de conceder el indulto a JOJH es una decisión que debió haber sido tomada de acuerdo con quienes motorizan el Partido Nacional del candidato Asfura, y seguramente también con el conocimiento -al menos eso, aunque lo desmientan- de los liberales de Salvador Nasrala. Semejante actuación no tiene otro nombre que “golpe electoral”, arteramente llevado a cabo por el mandatario gringo, y contando con la repudiable   luz verde de los «demócratas» del bipartidismo hondureño.

El resultado es el conocido: la candidata de LIBRE, Rixi Moncada, quedó tercera en unos comicios con olor a fraude por donde se los mire, y en el marco de una maniobra destituyente, que busca, y así lo explicitó el propio Trump, que “el comunismo” (evocando aquellos tiempos de la “guerra fría”) sea derrotado.

El tema fundamental de este nuevo episodio golpista, es que este mismo imperialismo que ha destruido países con sus guerras o sus planes de saqueo y hambre, hoy se ha constituido en un árbitro prepotente que amenaza a los pueblos y que determina quien debe dirigir tal o cual país.El mismo energúmeno que, desde la Casa Blanca, agrede día a día a Venezuela bolivariana, amenaza al presidente colombiano, trata de asfixiar a Cuba y embiste contra Nicaragua (solo para hablar de sus fechorías en Nuestramérica), está naturalizando una matriz de actuación que echa por tierra cualquier posibilidad de democratizar la política. Más aún, sirve para alejar a poblaciones enteras de la misma. El pistolero Trump y sus cómplices en cada continente hacen y deshacen con total impunidad. Es en ese sentido, que las elecciones hondureñas pasarán a la historia como un ejemplo del accionar imperialista para socavar la autodeterminación de un pueblo que tiene un gobierno que ha beneficiado a los más humildes, y que más allá de algunos errores de comunicación sobre los logros realizados, ha podido poner en pie, hasta este oscuro presente, un país al que siempre EE.UU consideró como su portaviones en Centroamérica LIBRE y su devenir Trump no estuvo solo en su afán golpista.

Tal cual como el oficialismo había anunciado profusamente, también se puso en marcha el fraude del TREP (Transmisión de Resultados Electorales Preliminares), esa “institución” que, copada por la oposición, determinó, pocas horas después del cierre de los comicios, que la derecha en sus dos variantes (Liberales y Conservadores) habían doblado en votos a la candidata de LIBRE. Era la segunda muestra del plan desestabilizador de los comicios, no porque no pudiera ser posible una derrota de LIBRE, pero huele mal la abultada diferencia. Más allá de saber que esta vez el partido de la Resistencia compitió solo y no como cuando ganó la elección con Xiomara acompañada de Nasrala como vice

Volviendo al dichoso TREP, lo políticamente lógico es que si se sabía de antemano que por allí vendría la trampa no habría que haberlo avalado sentando en la mesa al consejero de LIBRE, ya que al leerse los resultados, sospechosamente abultados para la dupla bipartidista, no se debería haber convalidado la manipulación. Pero eso también ocurre porque al progresismo, en general, ya se ha viste en el continente, le cuesta mostrar agallas antes quienes lo agreden, y casi siempre son arrollados por su tibieza. En una ocasión similar, el ejemplo de Venezuela y su gobierno revolucionario, está en las antípodas. De ninguna manera hubieran aceptado semejante ataque a la autodeterminación de un pueblo. Es un ejemplo pero sirve tenerlo en cuenta porque seguramente vendrán nuevas maniobras parecidas.

Otro error de L I B R E fue la no comparecencia pública de su candidata, esa misma noche del domingo, para denunciar lo ocurrido. Hay situaciones que no se arreglan con twits ni con comunicados, y esta era una de ellas. Dar la cara y convocar al pueblo a cumplir con la consigna de «defender el voto», a pie de las urnas o en las calles, algo que se había repetido hasta el cansancio en los momentos previos a la elección, hubiera sido más que necesario. Pero no ocurrió, y solo a la noche siguiente, Rixi Moncada explicó en conferencia de prensa que están en discusión más de 16 mil actas, que sumarían más de 500 mil votos. Evidentemente afectada por todo lo ocurrido, Rixi no dejó de expresar que «la lucha continúa». Lo mismo hizo el máximo referente de LIBRE, Mel Zelaya. Y 48 horas después del anuncio preliminar, el consejero Marlon Ochoa, dio más detalles de lo que sin duda es un fraude, al advertir que fallas en el sistema biométrico y la retención de miles de actas comprometen la transparencia y la integridad de los resultados. Frente a este panorama no se escuchan voces internacionales que en su momento se desgañitaron gritando que el gobierno venezolano «muestre las actas» de la elección que consagró a Maduro. Hasta para las actas existe la lucha de clases, al parecer unas son más preciadas que otras.

Ahora habrá que ver cuál es realmente el potencial a nivel de movilización de masas que tiene LIBRE para afrontar una situación tan difícil como la que le han impuesto sus enemigos. En estas ocasiones está probado que más allá de lo que opinen las cúpulas, hay que darle intervención a los de abajo, esos hombres y mujeres que pusieron el cuerpo y también los muertos, en las grandes y épicas batallas de la Resistencia, cuando el golpe contra Zelaya y posteriormente. Porque ellos precisamente fueron los que generaron las condiciones para que Xiomara Castro llegara al gobierno.

Por último, una reflexión que excede a lo que está ocurriendo en Honduras: Trump y su estilo fascista de actuación pública, se ha convertido en un peligro para los pueblos. Sus amenazas de agresión militar a Venezuela, y la repetición de las maniobras (antes también se hacían pero más solapadamente) para intervenir en las actividades políticas de cada país, deben ser repudiadas con mucha fuerza. De no hacerlo, el autoritarismo del imperio seguirá avanzando, y en muchos casos contando en lo que hace a la vía electoral, con la anuencia, no solo de oligarquías locales, sino también de sectores sociales que son los primeros en sufrir las desagradables consecuencias de un genocidio social. <>

domingo, diciembre 21, 2025

EL PINOCHETISMO RETORNA AL PODER

Por: Atilio Boron

20 de diciembre de 2025

E

l rotundo triunfo de José Antonio Kast en el balotaje está destinado a ejercer una profunda influencia en Chile. Se consolida una sólida fuerza de extrema derecha, neofascista, como producto de la convergencia de dos variantes radicales del pinochetismo —una liderada por Kast y la otra, aún más extrema, por Johannes Kaiser— a las cuales se plegó la abanderada de una ficción llamada “derecha democrática” encarnada por la ex alcaldesa de Providencia, Evelyn Matthei, supuesta heredera del legado de Sebastián Piñera.

Según el analista político chileno Jaime Lorca, la obligatoriedad del sufragio —antes optativo en Chile— canalizó hacia el pinochetismo y sus aliados el descontento social imperante en relación al gobierno de Gabriel Boric, cuyas tasas de aprobación en la segunda parte de su mandato oscilaron en torno a un magro 30 por ciento. Temas como la inseguridad, el odio hacia los inmigrantes (especialmente venezolanos) y la inflación —cercana al 4 % anual— fueron agitados demagógicamente por el candidato del pinochetismo, un hombre con un manejo tan descuidado de las cifras y las estadísticas como Javier Milei.

Procurando convencer al electorado de las dimensiones catastróficas de la inseguridad llegó a decir en su debate con la candidata del oficialismo Jeannete Jara que en Chile “1 200 000 personas son asesinadas al año”. Cuando cayó en la cuenta de su error habló de ¡1 200 millones de personas asesinadas en Chile!, cuya población total es de 19 millones. La cifra real correspondiente al año 2024 fue de 1 207 homicidios, o un 6.0 por cada 100 000 habitantes, una tasa comparable a la de Estados Unidos y un poco más alta que la de Argentina.

Pese a ello, la prensa hegemónica a ambos lados de los Andes magnifica la inseguridad para, desde el temor, acercar votos a la derecha fascistoide de ambos países. En todo caso, yerros de este tipo fueron comunes en la campaña de Kast pero, al igual que en el caso argentino, hay un amplio sector del electorado que hoy concurre a votar porque es una obligación, no le interesa la política y no se inmuta ante los disparates que pueda proferir un candidato. Temas como los que estamos analizando dan cuenta del inesperado caudal de votos que en la primera vuelta obtuvo el Partido de la Gente, liderado por Franco Parisi, arañando el 20 por ciento de los votos y quedando a escasos cuatro puntos porcentuales de Kast. Buena parte de este caudal electoral conformado mayoritariamente por los nuevos votantes que acuden a las urnas por el carácter obligatorio del voto están muy penetrados por la ideología de la antipolítica, el hiperindividualismo y el desprecio a todo lo que huela a acción colectiva, y en el balotaje se inclinaron a favor de Kast. Una parte, tal vez, arrojó por la borda el arraigado anticomunismo imperante en Chile y respaldó la candidatura de Jara, pero no en la medida suficiente como para impedir una derrota muy categórica.

¿Qué se puede esperar del gobierno de un personaje como Kast? Recortes brutales en el gasto social, redefinición de los avances registrados en relación a los derechos de la mujer y una redefinición de las alianzas internacionales de Chile. Seguramente intentará profundizar el modelo económico gestado durante la dictadura de Pinochet y cuyos fundamentos permanecieron intocados por la larga e inconclusa transición democrática chilena. Inconclusa porque las relaciones de poder y la concentración de la riqueza gestadas a partir del aciago 11 de septiembre de 1973 lejos de ser revertidas por el ejercicio democrático fueron consolidadas y reforzadas por las sucesivas coaliciones gobernantes. Pero en el contexto de la nueva doctrina de la seguridad nacional de Estados Unidos Kast será presionado por Washington para la ardua tarea de enfriar las relaciones de su país con China, siendo este país el primer socio comercial de Chile y aquel con el cual se firmó, en 2005, un medular Tratado de Libre Comercio.

Por otra parte la conformación del parlamento chileno será un obstáculo muy significativo para frenar los previsibles excesos de Kast. El Senado está dividido por mitades y en la Cámara resultaría extremadamente difícil que obtenga el 4/7 de los votos (un 57%) necesarios para reformar la Constitución. En todo caso, la instauración de un gobierno de este tipo representa un enorme desafío para el hasta hoy oficialista Frente Amplio y el campo progresista en general. Al igual que en la Argentina, estas fuerzas se enfrentan a un desafío refundacional: redefinir un proyecto, idear una nueva narrativa, diseñar una propuesta concreta de gobierno, revitalizar las organizaciones de base, movilizar a sus integrantes y resolver la siempre espinosa cuestión de la conducción política y el liderazgo.

Son tareas urgentes e impostergables, porque toda dilación tendrá como consecuencia la creación de las condiciones histórico-estructurales para el relanzamiento de un ciclo neofascista de larga duración que ocasionará graves perjuicios para nuestros pueblos. Grave error sería ceder ante el pesimismo y creer que una derrota es definitiva. Pero un revés tan contundente exige un esfuerzo de autocrítica que, entre otras cosas, tenga presente que las fórmulas del progresismo light que invitan a avanzar por una inexistente “ancha avenida del medio” lo único que hacen es abrir de par en par las puertas de la democracia para el advenimiento de la extrema derecha o el neofascismo colonial. En tiempos tan inmoderados como éstos, de crisis capitalista y ofensiva imperialista con el Corolario Trump pendiente sobre las cabezas de nuestros pueblos, la moderación lejos de ser una virtud se convierte en un vicio imperdonable. <> 

sábado, diciembre 20, 2025

CHILE. CON LA ESPERANZA VIVA.

  Por Gustavo Espinoza Montesinos

Singular algarabía ha suscitado en los predios de la Mafia peruana la victoria electoral de José Antonio Kast en Chile. Los voceros de la ultra derecha, que hace cotidianas gárgaras del anti comunismo más ramplón, han dedicado virtualmente todos sus programas y sus sesudos “análisis políticos” a exaltar los resultados arrojados ayer por las ánforas en la patria de Lautaro y han asegurado, con singular desparpajo, que se ha tratado de una “victoria de la democracia”.

Ciertamente que no lo es. Cuando triunfa el fascismo, no se puede hablar de un triunfo de la democracia. Es precisamente la democracia lo primero que está en peligro. Y la experiencia mundial lo ha confirmado a través de la historia en todos los rincones del planeta.

El hecho que esta vez la imposición se haya procesado mediante el sufragio, no convierte la acción en una “respetable voluntad democrática”. En su tiempo, Mussolini también ganaba elecciones. Pero para no quedarse en el pasado remoto, bien puede recordarse que incluso Donald Trump ganó elecciones y eso no convirtió a su administración en una respetable opción democrática.

Ocurre simplemente que el fascismo- como el lobo- se viste con piel de cordero, pero no cambia su esencia. Puede ofrecerse hoy como “amigo” nuestro, pero todos deben saber que su contenido es el mismo y que sus afanes asomarán antes de que algunos se den cuenta.

Hay diversas maneras de analizar un resultado electoral. Algunos aquí han dicho ya que la derrota de Jeanette Jara ha sido una suerte de “castigo popular” derivado de un proceso alambicado de “reformas” desarrollado de manera poco coherente por quienes detentaron el Poder en los últimos años.

Por lo menos en parte, puede leerse así, pero, en verdad, ha sido más bien la demostración de un insuficiente trabajo político por parte del conjunto de la izquierda chilena.

No es, entones, que el pueblo se haya “desencantado” de una opción progresista, sino más bien que aún no ha madurado lo suficiente como para otorgar su confianza plena a los sectores más consecuentes en la lucha por la transformación de la sociedad. O, si se quiere, la muestra que los sectores más avanzados han trabajo de manera todavía insuficiente y no han logrado aún ganar para su causa a la mayoría de la población.

Por una u otra vía, se arriba a una misma conclusión. La experiencia revolucionaria de las masas y el trabajo de sus organizaciones de vanguardia no han sido desarrolladas como para captar la adhesión de gentes que, formando parte incluso de segmentos populares, terminan finalmente votando por la derecha más reaccionaria porque ella les ofrece una aparente “tranquilidad pública”.

En el fondo, se trata de un problema referido a la educación política de las masas que debe complementar la capacidad de pensar de la gente, con las experiencias concretas que le arroja un fenómeno que, sin embargo, para algunos pasa aún desapercibido: la lucha de clases.

Chile es un país que cuenta con una muy rica historia. No sólo ha vivido bajo dictaduras oprobiosas, sino también ha tenido valiosas experiencias de vida democrática, Y es lógico suponer que no necesariamente el integro de su población ha sacado, en todos los casos, las lecciones pertinentes de esas enseñanzas.

Siempre será necesario martillar con ellas sobre el cerebro de millones para que reparen cabalmente que no es lo mismo “ser fascho” que ”comunacho”, como socarronamente aseguran los que no conocen la historia ni les importa ella; y terminan por eso dando su aporte electoral a la ultraderecha.

Insistir en la educación de millones, entonces, es la tarea no sólo urgente, sino también indispensable e ineludible. Y no es sólo responsabilidad de una Vanguardia, sino reto de todo el pueblo.

Y educar a las grandes masas pasa siempre por rendir culto a la historia. Y en eso, Chile tiene una de las más ricas de América Latina, desde los años de Manuel Rodríguez y Luis Emilio Recabarren, hasta nuestros días.

Ella pasa por grandes figuras que nunca podrán ser olvidadas: Salvador Allende, Pablo Neruda, Víctor Jara, Martha Ugarte y muchísimos más, que ofrendaron sus vidas para que hoy Chile viva sin dictadura.

Ellas no “pertenecen al pasado”. Viven en la historia, en la memoria y en el corazón de los pueblos. Y si hay algunos que no lo aceptan aún y terminan dando un respaldo puntual y precario a un consorte del fascismo, hay que insistir en la lección: la educación de las masas es tarea de siempre.

La historia de América Latina es una sola, Formamos parte de lo que Simón Bolívar considero en su tiempo “La Patria Grande”.
Lo que ocurre en una parte de América nos involucra a todos porque nos afecta en un sentido u otro. La suerte de un pueblo se juega hoy en un territorio y mañana en otro, pero es la suerte de un mismo pueblo.

En otras palabras, hoy más que nunca, como Salvador Allende, hay que decirle a Chile entero y a través de él a la Patria Grande: «Tienen la fuerza podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza».

Para todos los pueblos, con la esperanza viva, la lucha sigue intacta.

MATERIAS:

  1. Ideologías
  2. Personalidades - Liderazgos
  3. Procesos Electorales
  4. Organizaciones Políticas
  5. Gobiernos
  6. Elementos de Ciencia Política


SECCIONES:

  • Ámbito Perú
  • Ámbito América
  • Ámbito Mundo



CRATOLOGÍA


La lucha permanente por el poder político en el Perú, América y el Mundo.


 

EL RETORNO DEL PUEBLO DESDE BARBADILLO, FLORECE LA ESPERANZA. Jimmy Calla Colana


Desde los muros fríos del encierro, donde la voz parece apagarse, se levantó una palabra encendida: “¡Viva el Perú!”

Era Pedro Castillo, el maestro campesino, el hombre del sombrero y la tiza, quien alzó su voz por encima de los barrotes de acero, no para llorar su prisión, sino para anunciar un nuevo futuro.

“Roberto Sánchez a la presidencia, Analí Márquez Huanca a la primera vicepresidencia, Brígida Curo Bustincio a la segunda vicepresidencia.”

Así, el eco recorrió el país como viento nuevo sobre los cerros del Ande y las avenidas grises de las ciudades.

El anuncio no fue político: fue humano.

Fue el clamor de los trabajadores que madrugan sin promesas, de los campesinos que siembran esperanza entre surcos de pobreza, de los obreros que golpean el metal como quien forja destino.

Fue la voz de las mujeres que no se rinden, de las jóvenes que estudian con el alma, de los ambulantes que resisten el hambre y la indiferencia.

Fue también el grito de los desocupados, los olvidados, los siempre postergados por la historia oficial. Pero también fue la voz de “Tempestad en los Andes”.

En abril del 2026, el Perú volverá a mirarse en su espejo más profundo. Ya no será el retrato del miedo ni el reflejo del poder ajeno. Será el rostro de un país que camina descalzo, pero con el corazón encendido, hacia un gobierno de los trabajdores que no se decreta desde los palacios, sino que se levanta desde la tierra.

Roberto Sánchez, hijo del pueblo, levantará la bandera no del partido, sino de la causa: la del pan digno, la del jornal justo, la del aula abierta, la del arado libre.

Analí Márquez, mujer cusqueña, voz de los Andes y de la ternura, representará a las madres que sostienen el mundo.

Brígida Curo, puneña y altiva, se enfrentará a la pobreza de los invisibles, llevará el mensaje del altiplano: “nunca más un Perú sin nosotras.”

Entonces, el viento soplará distinto. Las calles no serán laberintos de desesperanza, sino caminos de regreso a la dignidad. Los jóvenes volverán a creer que estudiar sirve para ser grandes profesionales al servicio de la patria, que luchar vale la pena, que vivir en este suelo no es condena, sino destino.

El maestro y los suyos, los de abajo, los que nunca se rindieron, escribirán la nueva página.

Y cuando llegue ese día, los trabajadores, campesinos, ambulantes, obreros, mujeres, jóvenes y desocupados levantarán su mano -como juramento silencioso- y dirán al unísono:

“Esta vez, el Perú gobierna para sí mismo”

Abajo la corrupción, Abajo las leyes procriminalidad,

¡Viva un gobierno de los de abajo!

EXTREMA DERECHA PRO IMPERIO