Ámbito Perú

martes, marzo 31, 2026

ALIANZAS Y APOYOS DE IRAN

 

Alianza Letal Confirmada: El Eje Moscú-Teherán Cruza la Línea Roja con la Entrega de Drones de Avanzada e Inteligencia Satelital

26 de marzo de 2026

El tablero geopolítico mundial acaba de sufrir una sacudida sísmica cuyas réplicas se sentirán durante décadas. Lo que durante meses fue un murmullo inquietante en los pasillos de las agencias de inteligencia occidentales, hoy se erige como una verdad cruda, ineludible y aterradora. Una investigación exclusiva y exhaustiva llevada a cabo por el prestigioso Financial Times ha destapado una realidad que muchos se negaban a aceptar: la Federación Rusa está fortaleciendo su alianza con la República Islámica de Irán hasta niveles verdaderamente críticos. No estamos hablando de meros intercambios diplomáticos ni de acuerdos comerciales de rutina. Estamos ante el suministro directo, tangible y letal de armamento pesado, drones de última generación y, lo que es aún más perturbador, inteligencia satelital de alta precisión. Este movimiento no solo redibuja las alianzas estratégicas en Medio Oriente y Eurasia, sino que representa un cambio de paradigma absoluto en la forma en que se libran las guerras modernas.

Para comprender la magnitud de este evento, es vital diseccionar los elementos que componen este oscuro pacto militar. Históricamente, la relación entre Moscú y Teherán ha estado marcada por un pragmatismo calculado. A menudo unidos por su aversión compartida hacia la hegemonía occidental y las sanciones económicas de Estados Unidos, ambos países han colaborado en áreas específicas, manteniendo siempre un cierto grado de distancia táctica. Hasta hace poco, esta cooperación se caracterizaba por ser principalmente logística y diplomática. Sin embargo, la exclusiva revelada por el Financial Times demuestra que esa fachada logística se ha derrumbado para dar paso a una sociedad militar profunda, agresiva y netamente ofensiva. Rusia ha cruzado el Rubicón, brindando por primera vez apoyo letal directo a Irán, marcando un hito que altera irrevocablemente el equilibrio de poder regional y global.

Sejil
El corazón de esta nueva alianza letal reside en la transferencia de información y tecnología. Según las fuentes cercanas a este asunto de máxima seguridad, Rusia está entregando a Irán imágenes satelitales de alta resolución y datos de geolocalización de una precisión milimétrica. En el teatro de la guerra contemporánea, la información es tan letal como la pólvora. Poseer la capacidad de rastrear, identificar y fijar objetivos con coordenadas exactas en tiempo real es el Santo Grial de la estrategia militar. Esta inteligencia proporcionada por el Kremlin actúa como un multiplicador de fuerza masiva para el arsenal iraní. Significa que los misiles, los drones y cualquier otra ofensiva que Teherán decida desplegar ya no dependerán de estimaciones o de sistemas de guía obsoletos, sino que estarán respaldados por los vastos y atractivos recursos satelitales de una superpotencia mundial. La efectividad de los ataques iraníes, gracias a esta intervención rusa, se verá incrementada de manera exponencial, convirtiendo a Irán en una amenaza mucho más formidable de lo que cualquier estimación previa sugería.

Pero la inteligencia es solo la mitad de la ecuación. El informe destaca que el envío de armamento pesado es una realidad palpable. Y en este arsenal, hay un protagonista indiscutible: los drones de avanzada. Como hemos podido observar en el desgarrador conflicto entre Rusia y Ucrania, los vehículos aéreos no tripulados (UAV, por sus siglas en inglés) se han coronado como las verdaderas “estrellas” de la guerra asimétrica del siglo XXI. Han demostrado ser económicos, difíciles de detectar por los sistemas de radar convencionales y devastadoramente efectivos tanto en misiones de reconocimiento como en ataques directos. Ahora, esta tecnología probada en combate está fluyendo hacia los hangares iraníes. La llegada de estos drones rusos a Irán no solo refuerza las capacidades militares del régimen de Teherán, sino que representa la primera evidencia tangible y documentada de que el Kremlin está dispuesto a proporcionar apoyo letal y directo desde el inicio del conflicto regional.

Este trasvase tecnológico y armamentístico plantea interrogantes urgentes sobre el futuro inmediato de la seguridad internacional. Hasta este momento, Rusia había mantenido una postura oficial de ambigüedad calculada, negando o minimizando las acusaciones sobre su implicación directa en el fortalecimiento belico de Irán. Sin embargo, con este último envío documentado, el velo de la negación se ha desvanecido por completo. La confirmación de esta alianza ofensiva expone una voluntad decidida por parte de Moscú de utilizar a Irán como una pieza clave en su estrategia de contrapeso frente a Occidente y sus aliados en el Medio Oriente.

Las implicaciones de este cambio de paradigma son vastas y profundamente preocupantes. En primer lugar, la región del Medio Oriente, ya de por sí un polvorín de tensiones históricas y conflictos latentes, se enfrenta ahora a una escalada armamentística sin precedentes. Irán, dotado de capacidades de ataque de precisión facilitadas por Rusia, se siente envalentonado. Esto supone una amenaza existencial directa no solo para las naciones vecinas rivales, sino también para las rutas comerciales vitales, las instalaciones energéticas globales y las bases militares internacionales estacionadas en la región. La capacidad de Irán para proyectar poder y amenazar a sus adversarios ha recibido una inyección de letalidad que obligará a reevaluar todas las doctrinas de defensa en la zona.

En segundo lugar, este movimiento ilustra una desesperación y una audacia preocupante por parte de Rusia. Aislada diplomáticamente y asfixiada por sanciones económicas severas debido a su campaña en Ucrania, Moscú está buscando activamente forjar un bloque alternativo de naciones dispuestas a desafiar el orden establecido liderado por Estados Unidos. Al armar a Irán con tecnología de punta, Rusia no solo asegura un aliado leal y un potencial mercado de armas futuro, sino que también abre múltiples frentes de tensión que distraen y agotan los recursos diplomáticos y militares de sus adversarios occidentales. Es una estrategia de desgaste a nivel global, donde Irán actúa como el brazo ejecutor de los intereses geopolíticos rusos en una región altamente sensible.

Además, debemos considerar el factor de la proliferación tecnológica. La transferencia de conocimientos sobre sistemas de drones avanzados e integración de datos satelitales no es algo que se pueda contener fácilmente. La preocupación real es que Irán, con su conocida red de milicias aliadas y grupos proxy en toda la región —desde el Líbano hasta Yemen, pasando por Irak y Siria—, comienza a compartir esta misma tecnología rusa con actores no estatales. Si grupos insurgentes logran acceder a este nivel de inteligencia y capacidades de ataque con drones de precisión, las consecuencias para la seguridad civil y militar en todo el mundo serán catastróficas. Estaríamos presenciando la democratización de la destrucción a gran escala, donde grupos pequeños y ágiles podrían infligir daños paralizantes a ejércitos convencionales y a la infraestructura de las naciones.

El informe del Financial Times actúa como una sirena de alarma que ya no puede ser silenciada mediante diplomacia superficial. Los líderes mundiales, los estrategas de defensa y los analistas internacionales se encuentran ahora frente a una realidad innegable: la guerra de poder ha evolucionado hacia una confrontación tecnológica directa. Las herramientas clave para aumentar la efectividad de los ataques, como las imágenes satelitales y la geolocalización, han demostrado que las fronteras físicas ya no son el único campo de batalla; el espacio y el espectro electromagnético son ahora frentes críticos donde se decide el destino de las naciones.

La comunidad internacional se enfrenta al desafío monumental de responder a esta nueva y profunda sociedad militar. Las sanciones económicas tradicionales han demostrado ser insuficientes para disuadir este tipo de cooperaciones encubiertas. Se requerirá un esfuerzo conjunto, coordinado y sin precedentes en materia de ciberseguridad, contraespionaje y desarrollo de tecnologías de defensa antidrones para mitigar la amenaza que representa el eje Moscú-Teherán. Los sistemas de defensa aérea deberán evolucionar rápidamente para interceptar enjambres de drones de alta tecnología guiados por satélite, y las agencias de inteligencia tendrán que redoblar sus esfuerzos para rastrear y desarticular las redes de suministro logístico que alimentan esta alianza letal.

En conclusión, el mundo ha entrado en una fase nueva y peligrosa. La confirmación de que Rusia está suministrando drones letales e inteligencia satelital de alta precisión a Irán borra cualquier ilusión de contención en el escenario geopolítico actual. Este apoyo letal, que marca un antes y un después en las relaciones bilaterales de estas dos potencias, es un recordatorio escalofriante de que en el tablero de ajedrez mundial, las reglas han cambiado. La guerra asimétrica, impulsada por la tecnología de vanguardia y las alianzas oscuras, es la nueva normalidad. La revelación de esta información no es solo una noticia internacional más; es una advertencia fundamental sobre la vulnerabilidad de la paz mundial frente a aquellos que están dispuestos a cruzar cualquier línea roja para asegurar su supremacía. La atención del mundo debe estar firmemente fijada en los próximos movimientos de esta alianza, porque de ellos dependerá la estabilidad del orden global en los años venideros.

IMPORTANCIA C RECIENTE DEL AGUA

 EL AGUA COMO ARMA DE GUERRA

Por Andrés Actis

– El Salto 23 marzo 2026

La escasez hídrica alcanza niveles críticos en el golfo Pérsico por la crisis climática y la sobreexplotación. El agua potable llega a través de unas desaladoras que están siendo bombardeadas. La ONU advierte, por primera vez, que este recurso vital se está agotando en muchas regiones del planeta.

Este domingo se celebró el Día Mundial del Agua. En enero, Kaveh Madani, director del Instituto de Agua, Medio Ambiente y Salud de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-INWEH, por sus siglas en inglés) y uno de los científicos internacionales que más ha investigado sobre la problemática sistémica del agua a escala planetaria, llamó a “la cordura y a la acción política” ante un escenario inédito en la historia de la humanidad: la “bancarrota hídrica global”.

Para los expertos que asesoran a la ONU, el mundo ha entrado en un “punto de no retorno” por sistemas en “donde la demanda humana ha agotado irreversiblemente los ahorros acuíferos y secado los pozos del futuro, poniendo en riesgo el conjunto del sistema hídrico del planeta”. “Es como tener una cuenta bancaria a la que se le extrae dinero cada día sin que entre un solo depósito: el saldo ya es negativo”, explicaba Madani al presentar el informe del organismo adscrito a la ONU, titulado precisamente Global Water Bankruptcy.

“Esta situación nos obliga a gestionar la quiebra. Esto implica renegociar el contrato con la naturaleza, transformar la agricultura, repartir justamente un recurso menguante y blindar los ecosistemas que aún producen agua”, pedía el científico, de origen iraní, en la presentación del estudio. Nada de eso ha ocurrido. Todo lo contrario. La guerra iniciada por Estados Unidos e Israel, con bombardeos cruzados a desaladoras y la destrucción de los sistemas de saneamiento, está profundizando la bancarrota.

A diferencia de los ataques a instalaciones petroleras, que afectan principalmente a la producción y al comercio, los dirigidos contra infraestructuras hídricas golpean “el corazón de la civilización”, resume José Fernando Pérez, doctor en Ingeniería Química y Ambiental y profesor de la Escuela de Arquitectura, Ingeniería y Diseño de la Universidad Europea.

Javier Lillo Ramos, colaborador honorífico en el Grupo de investigación sobre Cambio Global Terrestre y Geología Ambiental de la Universidad Rey Juan Carlos, explica que el uso del agua como arma “no es nuevo”. Hay numerosos ejemplos que han ocurrido desde la antigüedad en diferentes zonas del globo.

Sin embargo, para evitar estos daños —con sus devastadores impactos en la sociedad civil— en 2019 se presentó la Lista de Principios de Ginebra sobre la Protección de las Infraestructuras Hidráulicas, un documento de referencia para su uso en conflictos armados. La protección de las infraestructuras de agua figura entre las principales normas a acatar. “Es imprescindible que los países apoyen y sigan estas iniciativas a escala global. Si no es así, todos perderemos en las guerras”, advierte este experto.

Los ataques

Desde el inicio de la guerra se han reportado varios ataques a infraestructuras hídricas. Teherán denunció que los misiles alcanzaron una planta desalinizadora en la isla iraní de Qeshm, en el estrecho de Ormuz, de la que dependen unas treinta localidades en la que viven cientos de miles de personas. El ministro iraní de Exteriores, Seyed Abbas Araghchi, calificó la operación estadounidense de “crimen flagrante” y advirtió de que atacar infraestructuras civiles iraníes “sentará un precedente peligroso con graves consecuencias”.

Días más tarde, Bahréin, país que abarca más de 30 islas en el golfo Pérsico, denunció que Irán lanzó un dron contra una de sus plantas desalinizadoras. Aunque la instalación no quedó destruida por completo, el ataque puso de manifiesto la enorme vulnerabilidad de este tipo de infraestructuras críticas. Dubai también notificó que los ataques contra el puerto de Jebel Ali impactaron muy cerca de una de las plantas desalinizadoras más grandes del mundo.

Más países denunciaron ataques a infraestructuras hídricas en los últimos días, como un incendio cerca de la Planta Independiente de Agua y Energía Fujairah F1, en Emiratos Árabes Unidos, o la planta Doha West de Kuwait, que también reportó daños por la caída de restos provenientes de ataques con drones.

Tras la escalada de este tipo de ataques, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Qatar, Majed al Ansari, alertó de las consecuencias “irreversibles”. “Atacar infraestructuras vitales, ya sean plantas de desalinización de agua, tanques de agua, reservas de alimentos, reservas de medicamentos o plantas de producción de medicamentos; cualquier tipo de infraestructura que sustente la vida de las personas, constituye un grave peligro para la población de la región y más allá”, advirtió.

Aunque más invisible, la contaminación de los acuíferos —los depósitos de agua subterránea— es otro problema grave en lo que respecta al suministro. Los bombardeos de Trump y Netanyahu contra las refinerías de Irán dejaron un “lluvia negra ácida” —dióxido de azufre, dióxido de nitrógeno, partículas PM2,5— que se ha filtrado por muchas vías fluviales.

Si el agua marina está contaminada, las plantas desalinizadoras pueden “saturarse o fallar”, explican los expertos sobre este otro riesgo. También puede ocurrir que no se eliminen todos los contaminantes químicos complejos y que el agua potable contenga trazas contaminantes.

Al mezclarse con la humedad atmosférica, el hollín, las cenizas y los residuos de crudo están provocado un “desastre ambiental de gran magnitud con impactos inmediatos y a largo plazo”, advierten los científicos de Conflict and Environment Observatory (CEOBS), un observatorio especializado en el impacto ambiental de las guerras.

Esta ONG explica que si bien el Golfo es una zona dominada por la industria de los combustibles fósiles —y sus consiguientes problemas de contaminación—, “aún existen zonas de gran importancia ecológica”. “Los riesgos se extienden más allá de la región: la fragata iraní Dena fue torpedeada cerca de la costa de Sri Lanka, y la consiguiente mancha de petróleo de 20 km de longitud amenaza ahora zonas de gran importancia ecológica a lo largo de su litoral. Las autoridades de Sri Lanka están llevando a cabo labores de limpieza y muestreo”, se detalla en la última actualización.

Los buques hundidos y las infraestructuras portuarias dañadas —explican los expertos que integran este organismo— pueden presentar “riesgos significativos de contaminación, incluso por combustibles y aceites”. Los derrames de petróleo son otro foco de preocupación. “Se han registrado al menos 12 ataques a buques mercantes en puertos o en el Golfo Pérsico; a medida que aumenta el número de ataques, también aumentan los riesgos de un incidente ambiental grave”, alerta el observatorio.

Un panorama similar denuncia Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (WHO). Días atrás, alertó que las “lluvias cargadas de petróleo” contaminan alimentos, agua y aire, “peligros que pueden tener graves consecuencias para la salud, especialmente en niños, personas mayores y personas con afecciones médicas preexistentes”.

Sin desalinizadorasno hay agua potable

Según un estudio publicado en la revista Nature en enero de este año, de las casi 18.000 plantas desalinizadoras operativas en todo el mundo, unas 4.900 se encuentran en Oriente Medio. En conjunto, estas instalaciones generan una capacidad de desalinización de 29 millones de metros cúbicos de agua al día, lo que equivale a aproximadamente el 42% de la producción mundial.

La cifra permite dimensionar la importancia estratégica de estas infraestructuras en esta región. Las desalinizadoras proveen la mayor parte del suministro de agua potable en la mayoría de los países: el 93% en Kuwait, 86% en Oman, 70% en Arabia Saudi, 48% en Qatar y 42% en Emiratos Árabes Unidos, según las últimas cifras del Instituto Francés de Relaciones Internacionales.

El dato clave es que la región del Golfo tiene el 6% de la población mundial, pero alberga apenas el 2% de las reservas mundiales de agua dulce renovable. ¿Uno de los motivos? Las fuertes presiones que el auge de la industria petrolera —iniciado en la década de 1950— ejerció sobre la zona. Por lo tanto, en esta parte del mapa mundial, las desalinizadoras son sinónimo de agua potable.

De los 25 países que enfrentan un estrés hídrico extremadamente alto en todo el mundo (es decir, que utilizan más del 80% de su suministro de agua renovable), 15 se encuentran en Oriente Medio, según la investigación publicada en Nature, liderada por Noman Khalid Khanzada, del Centro de Investigación del Agua de la Universidad de Nueva York en Abu Dabi (NYUAD).

En contraste, explica Lillo Ramos, las desalinizadoras de Irán sólo aportan el 3% del suministro de agua potable, que se basa fundamentalmente en el aprovechamiento de las aguas subterráneas. El problema: los embalses están muy por debajo de su capacidad tras cinco años de sequía. “La sobreexplotación de aguas subterráneas, la contaminación por intrusión de agua de mar o aguas residuales y las sequías persistentes han agotado gravemente estas fuentes de agua vitales en esta región del planeta”, señalan Khalid y su equipo de trabajo.

Según datos del Instituto de Recursos Mundiales (WRI), el 83% de la población de Oriente Medio ya sufre una grave escasez de agua, cifra que se prevé que aumente al 100% para 2050. “Se espera que la situación en la región empeore aún más debido al crecimiento demográfico, el rápido desarrollo económico, la gestión insostenible del agua y los desafíos sociopolíticos. Por lo tanto, la seguridad hídrica se ha convertido en una cuestión de vital importancia y en un pilar fundamental de la seguridad nacional en esta región”, concluyen los investigadores.

El quiebre ecológico de Irán

Alain Chandelier es un periodista que desde hace años retrata, desde el terreno, la crisis ambiental de Teherán, la capital de Irán. En enero, antes de las bombas, cuando las protestas sociales se generalizaron, publicó una crónica para el medio Euronews titulada “Irán estalla: cuando la crisis climática convierte la protesta en una lucha por existir”.

Chandelier detalla que el país afronta una “destrucción climática múltiple” en la que los desastres ambientales encadenados han derivado en “un callejón existencial sin salida”. La sequía, la peor en casi seis décadas, ha provocado en los últimos meses el racionamiento del agua, con límites para el consumo humano y productivo. Durante varias semanas, se evaluó evacuar Teherán por temor a un desabastecimiento generalizado.

En su reportaje, el periodista explica que, si bien todavía no se ha producido un desplazamiento masivo hacia las zonas más húmedas del norte, ya han saltado chispas de “tensiones interregionales” por recursos de agua limitados. Además, los proyectos de trasvase entre cuencas, diseñados para sostener industrias ineficientes en la meseta central, se han convertido ahora en focos de enfrentamiento entre provincias.

La tensión hídrica —revela— ha entrado en los hogares de las grandes ciudades. Los cortes reiterados y el racionamiento informal del agua potable, así como el deterioro preocupante de su calidad (concentración de sales y nitratos) se han convertido en una “rutina agotadora para los ciudadanos”.

La muerte por sequía de miles de robles en la cordillera del Zagros y la conversión de los pastizales en desiertos estériles —agrega Chandelier en su crónica— no sólo empujan el ecosistema de Irán hacia la destrucción, también colocan la seguridad alimentaria del país al borde del colapso. Cada año, alrededor de 100.000 hectáreas de tierras agrícolas y pastizales de Irán están en riesgo de convertirse en desierto absoluto. La degradación del suelo ha alcanzado ya un nivel crítico, porque la tasa de erosión es cerca de tres veces mayor a la media mundial.

Planta desalinizadora
Mucho tiene que ver el consumo desmedido y depredador de los recursos de agua subterránea, que ha llevado a que las llanuras de Irán afronten una “muerte irreversible”. Según cifras oficiales, Irán afronta un balance negativo de 130.000 millones de metros cúbicos en sus acuíferos, lo que significa que, incluso si las precipitaciones vuelven a niveles normales, los depósitos subterráneos ya no tienen capacidad para almacenar agua.


La subsidencia es un daño colateral de la insostenible extracción de agua. El suelo en Irán no se hunde unos pocos milímetros, en algunas zonas se abre a un ritmo escalofriante de 20 a 30 centímetros al año, una tasa 40 veces superior a la media de los países desarrollados y el mayor registro documentado en el mundo

“Este escenario desnuda la paradoja del Irán de 2026. Resolver las crisis climáticas exige grandes inversiones internacionales, diplomacia del agua y la adopción de estándares ambientales globales”, explicaba este reportero a mediados de enero. Estados Unidos e Israel eligieron el camino opuesto: un ecocidio escondido en miles de bombas y misiles.

El agua se agota a escala global

El término “bancarrota hídrica” —acuñado por la ONU en el informe— establece un paralelismo con la bancarrota financiera: al igual que una empresa o individuo que ha gastado más de lo que posee puede enfrentar la insolvencia, muchos sistemas hídricos también se encuentran hoy más allá de sus posibilidades.

Los datos revelan que, durante décadas, las sociedades han extraído más agua de los recursos naturales de la que pueden reponer de forma sostenible, agotando tanto los caudales renovables anuales como las reservas no renovables, como las aguas subterráneas y los glaciares.

“El principal mensaje que transmite este trabajo es que es necesario dejar de hablar de estrés hídrico o crisis del agua, conceptos en los que cabe pensar en una posible recuperación de los sistemas hídricos y ecosistemas asociados. En muchos casos esta recuperación ya no es posible, los daños son irreversibles”, explica Antonio Collados Lara, científico titular del Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC).

La auditoría global pinta un panorama desolador: el 75% de la población mundial vive en países donde el agua escasea o es insegura; más de la mitad de los grandes lagos del planeta se están secando; 2.000 millones de personas habitan sobre terrenos que se hunden por la sobreexplotación de aguas subterráneas; y en 50 años se han perdido humedales equivalentes a toda la superficie de la Unión Europea.

En su informe, la ONU advierte de que “la crisis no conoce fronteras”. La agricultura, que consume el 70% del agua dulce —80% en el caso de España—, es el epicentro del colapso. Cuando los cultivos se secan en una región, la escasez viaja a través de los precios de los alimentos, golpeando la seguridad alimentaria global y desestabilizando economías, explica Madani. Y agrega: “El agua que falta aquí, se nota en la comida de allá. Esta quiebra no es un problema local, es un riesgo sistémico que fluye por las venas del comercio mundial”.

Este miércoles, se conoció que este científico irání —señalado como un “ecologista traidor” en su país por denunciar la insostenibilidad de la agricultura— es el ganador del Premio del Agua de Estocolmo 2026, considerado el Nobel en este ámbito. Al ser entrevistado, admitió que la satisfacción personal está totalmente empañada por los bombardeos. “Lamentablemente, el impacto medioambiental de la guerra durará muchos años“, adelantó. <>

PRACTICAS DE DOMINIO

 LA ESTUPIDEZ CRIMINAL

José Manuel Rodriguez 

    Por estos aciagos días, alguien desde el gobierno gringo, señaló que habían diversas formas de negociar doblegando al otro. Nosotros -decía- lo hacemos bombardeando... Y sobre esto no debería haber dudas. Para cualquier ciudadano medianamente pensante en cualquier país del mundo, tal política es la insólita y nefasta política gringa.

     En realidad no es nada insólita, la historia de la nación norteamericana nos muestra, abundantemente, su agresividad para desconocer la soberanía del resto de las naciones. Eso define mejor que nada el talante imperial que los guía. Así ha ocurrido a lo largo de sus dos siglos y medio de existencia. Según su filial Wikipedia, son más de 330 las intervenciones armadas en alrededor de 48 países, la cuarta parte de los países del mundo. Sin contar el exterminio de las naciones indígenas en su propio país.

      No se trata del "loco" Trump. En esos dos siglos y medio han tenido 47 presidentes, pudiéramos decir que cada uno de ellos fue responsable de, al menos, 7 de estas intervenciones armadas. Estamos frente a una asombrosa cultura colectiva de la violencia. Ella ha convertido a millones de jóvenes, potenciados por la droga, en asesinos. Son los que levanta con orgullo una bandera que, en vez de estrellas, debería tener calaveras.

       Lo anterior es lo más atroz de la sombría historia de este extenso, agresivo y criminal imperio que ha convertido a generaciones de jóvenes, crédulos del sueño americano, en enajenados drogomanos seguidores de esa ideología que tiene como ariete un modelo de gobierno empresarial -considerado por ellos el propio- que controla los mercados internacionales. ¿Cómo diablos pueden suceder tales cosas?

       Su fuerza militar, la mayor del mundo, es impulsada por el capital que produce, controla y mueve los medios de información, comunicación y entretenimiento en todo el mundo occidental, del norte y del sur. Hablo de esa excreción judía que, más allá de un lobby, naricea a la sombra, a ese Estado. Ellos deciden cómo golpear y a quienes, cuando sus intereses así lo consideren necesario.

         Lo vimos en Venezuela. Fue un asalto para torcernos el brazo y obligarnos por las malas a negociar con ellos. Tal cosa no es un asunto de interpretación. Nos han llevado, con el secuestro del presidente y su esposa, a aceptar la Executive Order 14373 como si fuera un hecho divino. ¡Por favor! dejémonos de carantoñas con nuestros agresores. Aquí no hay amistad que valga. Sólo, y con dificultad, relaciones de Estado. <>

 

martes, marzo 17, 2026

JUICIOS DE VALOR A LOS 18 DIAS DE LA AGRESION A IRAN

Thierry Meyssan :

La resistencia de los iraníes ante el ataque ilegal de Israel y Estados Unidos contra su país está sacando a la luz las debilidades del “tigre de papel”. En sólo días, los iraníes han demostrado que el armamento sofisticado y costoso de Estados Unidos no se adapta al tipo de guerra, altamente económica, que Teherán ha logrado poner en práctica, han desorganizado el mercado mundial del petróleo –que sostenía el dólar estadounidense– y están mostrando un nuevo modelo a todos los adversarios de la dominación anglosajona. China ya está revisando sus planes de defensa en función de ese nuevo modelo, en previsión de un ataque estadounidense relacionado con la cuestión de Taiwán.

En cinco meses, desde el asesinato de Charlie Kirk y el duelo nacional subsiguiente, la corriente “Make America Great Again!” (MAGA, Hagamos nuevamente grande a America) se pierde en contradicciones. Para el vicepresidente J.D. Vance y el periodista Tucker Carlson, el sionismo es el Mal absoluto, mientras que, por el contrario, para el secretario de la Guerra Pete Hegseth, el sionismo es la encarnación del Bien. Después de haber seguido a Israel por el sendero de la guerra contra Irán, el presidente Donald Trump se ve ahora ante una seria resistencia en su propio país y promueve las presentaciones de los pastores que profetizan su próxima victoria sobre el Mal, junto al Estado hebreo. Paradójicamente, Washington, que dice combatir un régimen “oscurantista” en Irán, está favoreciendo el oscurantismo en su propio país.

Alfredo Jalife-Rahme :

Desde el primer bombardeo estadounidense sobre Irán estimamos que Washington se había implicado en esta guerra arrastrado por Israel y para evitar que Tel Aviv utilizara el arma nuclear contra Irán. La administración Trump no puede hacer otra cosa debido a la amenaza que representa, para Estados Unidos, la astronómica acumulación de deudas estadounidenses con los banqueros de la diáspora israelí. Ahora, son numerosos los autores que comienzan a mencionar la posibilidad de un ataque nuclear israelí.

Estados Unidos no ha logrado acabar con los Guardianes de la Revolución. Por consiguiente, su guerra contra Irán ya es una derrota militar. Peor aún, Peor aún, Washington está provocando el derrumbe de sus aliados en el golfo Pérsico. En ese sentido, las consecuencias de su guerra pueden marcar también el principio de su propio derrumbe. 

lunes, marzo 16, 2026

FRACASO ESTRATÉGICO del PENTAGONO

 EL ERROR DE CÁLCULO DE TRUMP EN IRÁN MANTIENE LA CÚPULA DEL PODER INTACTA Y AMENAZA LA ECONOMÍA DE EE. UU.

March 13, 2026

En un análisis profundo sobre la situación geopolítica actual, el analista político Robert Valencia ha puesto sobre la mesa una realidad que sacude los cimientos de la Casa Blanca: la estrategia de Donald Trump frente a Irán ha fallado en sus supuestos más básicos. Lo que inicialmente se planteó como una intervención rápida destinada a provocar un cambio de régimen, similar a los intentos gestados en Venezuela, se ha transformado en un conflicto de desgaste con consecuencias impredecibles tanto para la seguridad interna de los Estados Unidos como para la estabilidad económica global .

La cúpula iraní: Un poder que no se dobla

A pesar de los intensos bombardeos y la eliminación de figuras clave, los informes de inteligencia estadounidense sugieren una realidad incómoda para Washington: la cúpula militar y el núcleo del poder en Irán permanecen prácticamente intactos . Lejos de la capitulación esperada tras la muerte de Alí Jamenei, el nuevo liderazgo de la República Islámica ha adoptado una postura desafiante. Este error de apreciación por parte de Trump, quien creía que el pueblo iraní se levantaría de inmediato tras el primer golpe, ha dejado a las fuerzas estadounidenses en una posición de estancamiento costoso.


Las palabras de Benjamín Netanyahu, quien recientemente amenazó de muerte a Moctava Hamenei y sugirió que el fin del régimen depende ahora exclusivamente del pueblo iraní, refuerzan la idea de que la vía militar externa ha alcanzado un límite peligroso . El costo de esta “guerra de días” ha escalado a cifras astronómicas; se estima que Estados Unidos ha invertido más de 1,000 millones de dólares en un solo día de bombardeos, acumulando un gasto total que ya ronda los 11,000 millones de dólares .

El retorno del terror: Los “lobos solitarios” en casa

El conflicto no se limita a las fronteras del Medio Oriente. Valencia destaca una consecuencia interna alarmante: el resurgimiento de ataques en suelo estadounidense perpetrados por individuos motivados por la intervención militar. Incidentes recientes en Austin, Virginia y Michigan, donde atacantes han mostrado consignas o vestimenta alusiva a Irán, subrayan el peligro de los llamados “lone wolves” o lobos solitarios .

Estos individuos, movidos por una vendeta personal contra las acciones militares de Estados Unidos en el extranjero, representan un desafío de seguridad nacional que parece haberse intensificado con la retórica de guerra actual. “Es el producto de estas motivaciones que llevan a estos individuos a cometer semejantes actos”, señala Valencia, recordando que este patrón de violencia ya se ha visto en años anteriores en lugares como San Bernardino o Fort Bragg .

Impacto económico y el fantasma de las elecciones

La guerra está empezando a pasar factura no solo en vidas y seguridad, sino en el corazón financiero del mundo. El control de Irán sobre el Estrecho de Ormuz y los ataques coordinados contra refinerías en Omán e Irak están generando ondas de choque en la economía global . Para Estados Unidos, esto se traduce en una presión directa sobre el mercado laboral y la inflación, factores que los votantes no perdonarán fácilmente.

Con las elecciones intermedias de noviembre en el horizonte, este conflicto se ha convertido en una losa para el Partido Republicano. Las encuestas muestran una caída constante en el apoyo popular mientras la creación de empleo se ralentiza . A pesar de que el Secretario de Guerra, Pete Hegseth, admite que el conflicto tomará semanas —o incluso más—, Trump parece empeñado en continuar una ruta que, según los analistas, lo está arrastrando políticamente hacia un abismo electoral .

En conclusión, la apuesta de Trump por una victoria rápida en Irán se ha desvanecido, dejando en su lugar un escenario de guerra prolongada, una economía bajo presión y una amenaza terrorista interna reactivada. El cálculo fallido sobre la resistencia del régimen iraní podría ser el factor determinante que redefina el mapa político de Estados Unidos a finales de este año.

 


martes, marzo 03, 2026

COYUNTURA MUNDIAL: ALGUNAS MOTIVACIONES DE LA GUERRA CONTRA IRAN

PLAN GEOESTRATEGICO MAESTRO 

https://leer.cutetopin.com/  3 Marzo, 2026 

E

n un giro dramático que ha puesto al mundo al borde de un conflicto a escala global, Estados Unidos e Israel han iniciado una ofensiva militar directa contra la República Islámica de Irán. Lo que inicialmente se presentó como una operación limitada para neutralizar capacidades nucleares ha quedado desenmascarado, por palabras del propio Donald Trump, como una guerra abierta de cambio de régimen. Este movimiento no solo desafía la soberanía nacional de un país de 93 millones de habitantes, sino que ignora la autoridad constitucional del Congreso estadounidense y el derecho internacional.

La Admisión de una Guerra de Agresión

El reciente discurso de Donald Trump ha eliminado cualquier ambigüedad diplomática. Tras los ataques lanzados contra miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica y las fuerzas de seguridad iraníes, el mandatario fue contundente: “Deben deponer sus armas y tendrán inmunidad completa o, en la alternativa, enfrentar muerte cierta”. Este lenguaje no pertenece a una operación de defensa o desarme; es la retórica de un derrocamiento sistemático.

Trump instó directamente al pueblo iraní a aprovechar el caos de los bombardeos: “Cuando terminemos, tomen su gobierno. Será suyo para tomar”. A este llamado se sumó el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien afirmó que la operación conjunta busca crear las condiciones para que el pueblo iraní se libere del “yugo de la tiranía”. Sin embargo, estas declaraciones plantean una pregunta fundamental para cualquier defensor de la soberanía: ¿Quién tiene el derecho de decidir el gobierno de Irán? Si la autodeterminación es un principio válido, la intervención extranjera mediante el uso de la fuerza masiva lo invalida por completo.

El Fantasma de Irak y Libia: Un Patrón de Destrucción

La historia reciente de las intervenciones estadounidenses en Oriente Medio ofrece un panorama desolador. El plan de derrocar siete gobiernos en la región —Irak, Siria, Líbano, Libia, Somalia, Sudán e Irán—, revelado hace años por el general Wesley Clark, parece estar llegando a su etapa final. Hasta ahora, seis de esos siete países han sufrido las consecuencias de estas políticas.

El paralelismo con Irak es inevitable y alarmante. Irán es un país tres veces más grande que Irak, con un terreno montañoso difícil y una historia de resistencia feroz. Las experiencias previas en Libia, hoy un estado fallido con mercados de esclavos, y en Siria, devastada por una guerra civil alimentada por potencias externas, sugieren que el “cambio de régimen” rara vez conduce a la estabilidad o a una democracia real. En cambio, suele dejar un vacío de poder que es llenado por el caos sectario y grupos extremistas.

Diplomacia de Engaño y el Factor Constitucional

Nuevo lider maximo
Uno de los puntos más críticos de esta escalada es la erosión de la credibilidad diplomática de Estados Unidos. En 2015, Irán firmó el JCPOA, un acuerdo nuclear ratificado por el Consejo de Seguridad de la ONU que Teherán cumplía rigurosamente, según la OIEA. No obstante, en 2018, la administración Trump rompió unilateralmente el acuerdo, destruyendo años de trabajo diplomático.

Reportes actuales sugieren que los recientes intentos de negociación en 2025 fueron simplemente una “artimaña” o cobertura para planear el ataque sorpresa ejecutado en febrero de 2026. Esta estrategia de negociar de mala fe mientras se prepara una ofensiva militar es vista por analistas internacionales como una traición a la diplomacia tradicional.

Además, existe una crisis constitucional interna en EE. UU. La Constitución otorga exclusivamente al Congreso la facultad de declarar la guerra. Sin embargo, esta ofensiva se está llevando a cabo sin autorización legislativa y en contra de la opinión pública, ya que las encuestas indican que el 79% de los estadounidenses se oponen a un conflicto directo con Irán.

¿Democracia o Reinstauración de una Monarquía Títere?

La retórica de “libertad” se ve empañada por los informes de reuniones secretas entre la administración Trump y Reza Pahlavi, el príncipe heredero exiliado e hijo del Sha de Irán. Cabe recordar que el Sha fue instalado en 1953 mediante un golpe de Estado orquestado por la CIA y el MI6, derrocando al primer ministro democráticamente electo, Mohammad Mossadegh, simplemente porque este nacionalizó el petróleo iraní.

Intentar reinstalar al hijo de un dictador que nunca ha sido elegido y que ha vivido décadas bajo el amparo de Washington contradice cualquier pretensión de promover la democracia. Pahlavi ha calificado los bombardeos actuales como una “intervención humanitaria”, una etiqueta que resulta difícil de aceptar cuando se trata de ataques aéreos masivos contra un país soberano.

Intereses Energéticos y Geopolítica contra China

Más allá de los discursos ideológicos, el factor económico es innegable. Irán posee las cuartas reservas de petróleo más grandes del mundo y las segundas de gas natural. El control del Golfo Pérsico implica controlar el 20% de la producción mundial de crudo.

En el contexto de la nueva Guerra Fría, debilitar a Irán es también un golpe directo a China, que compra aproximadamente el 80% de las exportaciones petroleras iraníes. Estados Unidos busca cortar este suministro vital para frenar el crecimiento de su principal competidor global. Este conflicto no es solo una cuestión de derechos humanos o seguridad regional; es una lucha por la hegemonía energética y económica.

Un Ciclo Sin Fin

La respuesta de Irán no se ha hecho esperar, con ataques a bases estadounidenses en Qatar, Bahrein, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos. Con más de 40,000 tropas estadounidenses en la región, el riesgo de bajas es inmenso, algo que el propio Trump ha reconocido.

Estamos presenciando la repetición de un ciclo de intervención que genera una reacción violenta, la cual se utiliza luego para justificar más intervención. Si no se respeta la soberanía nacional y el derecho internacional, el camino hacia el caos global parece inevitable. La pregunta que queda en el aire es: ¿Aprenderá el mundo de los errores de Irak y Libia, o está condenado a repetirlos a una escala mucho más devastadora en Irán? <> 

PROSPECTO DEL PODER MUNDIAL 2026

 CRONOGRAMA GEOESTRATÉGICO

PARA LOS PRÓXIMOS 9 MESES DEL TABLERO DE AJEDREZ TRIPOLAR DEL SIGLO 21

por Alfredo Jalife-Rahme

En La Jornada (México) 20 de febrero de 2026



Nos guste o no, China, Rusia y Estados Unidos serán predominantes en el orden mundial que ya está estructurándose. Será un orden multipolar pero los Tres Grandes dispondrán de esferas de influencia que habrá que reconocer. La instauración de ese sistema, y sus ajustes, seguirán un calendario cuyas principales etapas ya se conocen.

En la “fase Epstein” del hedonista mundo Occidental naufraga el concepto de “estabilidad estratégica” que practican Estados Unidos, Rusia y China, cuando, a lo largo de los próximos nueve meses, se asentarán los reales de la dinámica competitiva entre las tres superpotencias. No es ningún secreto que Trump intenta fracturar el G2 de Rusia y China [1].

Ante la aparente “confusión geoestratégica” –que a mi juicio no existe– de los tres grandes actores del planeta –a los que pronto se agregará la India–, propongo un “cronograma estratégico” de aquí al 3 de noviembre que irá reflejando la dinámica de los resultados y las inevitables tomas de decisiones:

 1. 17 de febrero
Dos reuniones imbricadas de la dupla Kushner/Witkoff en Ginebra: una por la mañana, en la embajada de Omán donde, según el Wall Street Journal [2], Irán exhibió flexibilidad en el ámbito nuclear con el fin de evitar la guerra triangulada de Netanyahu, mientras realizaba ejercicios militares en vivo en el estrecho de Ormuz; por la tarde, reunión tripartita de Rusia, Ucrania y Estados Unidos, que prácticamente ya está definida con la derrota del comediante jázaro Zelenski.

 2. Primera semana de abril
Visita de Trump a China que, pese a las vicisitudes adversas a Pekin por la nueva doctrina Monroe –que ha asestado fuertes golpes a China en Venezuela, el Canal de Panamá y México–, no ha sido cancelada por Xi Jinping.

 3. Cruciales elecciones parlamentarias el 12 de abril en Hungría
Allí chocarán las dos cosmogonías antagónicas del jazaro húngaro/estadounidense Gyorgy Schwartz, alias George Soros, frente a Viktor Orban, apoyado por Trump y ahora por Marco Rubio en la Conferencia de Seguridad de Munich.

 4. Elecciones en Brasil el 4 de octubre [3]
Definirán el destino de Latinoamérica continental, e influirán en el voto hispano en Estados Unidos y en el futuro de los BRICS.

 5. Elecciones intermedias en Estados Unidos, el 3 de noviembre
La madre de todas las batallas. En el intermezzo de la vertiginosa dinámica de los posicionamientos de las tres superpotencias (Estados Unidos, Rusia y China), sin descuidar a la India, hoy existe una “dualidad estratégica” tanto de Trump como de Putin. Del lado de Trump, parece aflorar una dualidad mediante las posturas en la Conferencia de Seguridad de Munich en el lapso de un año tanto del vicepresidente J.D. Vance, como del secretario de Estado Marco Rubio [4], que el geoestratega y filósofo ruso Alexander Duguin interpreta –un tanto cuanto en forma pesimista [5]– como un giro hacia el “Nuevo Atlantismo”.

Al unísono, RT enarbola que –como reflejo de la «política de doble carril de Washington: diálogo en el papel, presión en la práctica»– en Moscú se ha cristalizado tal contradicción en una división del trabajo [6]: un conjunto de funcionarios pone a prueba el compromiso transaccional con Washington (personificado por Kirill Dimitriev) y otro ha empezado a evocar abiertamente que no es posible (grupo representado por el canciller Serguei Lavrov) [7].

A mi juicio, existe un tercer carril con el ex presidente ruso Medvedev, quien se encuentra más concentrado en el contencioso de Ucrania. En forma nada casual, dos palafreneros del globalista woke George Soros, tanto su correligionario Zelenski como la polémica millennial Alexandria Ocasio-Cortez –quien operó el triunfo del chiíta Zohran Mamdani– coinciden en la suputación de un acuerdo secreto (sic) entre Trump y Putin para repartirse el mundo [8].

El usualmente mitómano Zelensky develó un «paquete catastral Dimitriev», en alusión a un presunto acuerdo entre Estados Unidos y Rusia, por 12 millones de millones de dólares (trillones en anglosajón) promovido por Kirill Dimitriev, a cargo de los Fondos Soberanos rusos [9].

Hoy la realidad se epitomiza en que Rusia triunfa en Ucrania y Estados Unidos vence en Venezuela, mientras que China se preocupa por la remilitarización nuclear de Japón con el ascenso de la primera ministro Takaichi, gran aliada de Trump [10].

 

Final del formulario

[1] “Campaign 2024: Former President Trump Campaigns with Tucker Carlson in Glendale, Arizona”, Cspan, 31 de octubre de 2024; “’STUDENT OF HISTORY’: Trump ’knows’ what happens when Russia and China get together”, Fox News, marzo de 2025.

[2] “Vance Says Iran Is Ignoring Core U.S. Demands in Talks”, Laurence Norman y Benoit Faucon, The Wall Street Journal, 17 de febrero de 2026.

[3] «Brasil en año electoral: ¿cómo un Lula octogenario y un bolsonarismo (sin Bolsonaro) miden fuerzas?», Valeria Saccone , France24, 25 de enero de 2026.

[4] «Marco Rubio vs JD Vance en Munich, según Dugin ¿A quien le Irá Trump?», Alfredo Jalife, Geopolítica, YouTube, 17 de febrero de 2026.

[5] “The New Atlanticism of Marco Rubio. What Rubio Revealed in Munich”, Alexander Dugin, Multipolar Press, 16 de febrero de 2026.

[6] «One-on-one diplomacy meets double-track reality in US-Russia ties», Russia Today, February 11, 2026.

[7] «Lavrov denuncia que Trump busca controlar la “energía global” y sus corredores geoeconómicos», por Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada (México), Red Voltaire, 16 de febrero de 2026.

[8] “AOC accuses Trump of trying to usher in ‘age of authoritarianism’ at Munich conference”, Andrew Roth, The Guardian, 13 de febrero de 2026.

[9] “U.S. gave Ukraine and Russia June deadline to reach peace agreement, Zelenskyy says”, Associated Press, 8 de febrero de 2026.

[10] «Japan’s reaction to China’s fact-based warning over militarism at Munich Security Conference shows unease, lacks diplomatic decorum: expert», Zhao Yusha, Global Times, February 16, 2026.

lunes, marzo 02, 2026

ARDE ORIENTE MEDIO

 IRÁN

ANTE UNA GUERRA EXISTENCIAL

INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR • 2 DE MARZO DE 2026

E

l ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán marca un punto de inflexión en la ya precaria arquitectura de seguridad en Oriente Medio. La escalada plantea interrogantes sobre la capacidad de contención del conflicto y sobre las consecuencias de una guerra que el régimen iraní puede percibir como existencial.

Donald Trump y Benjamin Netanyahu han terminado por imponer un guion de confrontación directa contra Irán. EEUU e Israel han iniciado una operación militar en un contexto en el que, hasta horas antes, se mantenían abiertos canales diplomáticos en torno al programa nuclear iraní. La Casa Blanca sostuvo hasta el último momento que apostaba por la vía diplomática, alimentando la percepción de que existían avances sustantivos y de que un entendimiento sobre el controvertido programa nuclear iraní estaba próximo.

Así lo reiteraba públicamente, apenas unas horas antes del inicio de la operación –denominada Furia Épica por Estados Unidos y Rugido de León por Israel– el ministro de Exteriores de Omán, sugiriendo que Teherán estaría dispuesto incluso a renunciar al enriquecimiento de uranio.

Desde el punto de vista jurídico, el uso de la fuerza contra un Estado soberano solo se considera conforme al derecho internacional en caso de legítima defensa frente a un ataque armado o cuando existe autorización expresa del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

 Washington y Tel Aviv han presentado la operación como un ejercicio de legítima defensa, argumentando que responde a una amenaza grave e inminente. Hasta el momento, no se han hecho públicas pruebas concluyentes en ese sentido.

Más allá del debate jurídico, todo indica que la decisión de golpear a Irán estaba tomada desde hace tiempo. El despliegue del portaaviones Gerald R. Ford en la zona habría sido el último paso operativo antes de activar la ofensiva. Se trata de una decisión coherente con una visión estratégica que aspira a reconfigurar el equilibrio regional y a descabezar al régimen liderado por Alí Jameneí (ya eliminado) y el presidente Masud Pezeshkian.

Washington y Tel Aviv han optado por actuar contra un adversario que atraviesa un momento de vulnerabilidad. En el plano interno, el régimen iraní enfrenta sucesivas olas de protestas por el deterioro económico y una gestión percibida como corrupta e ineficiente, contenidas mediante una represión intensa y sostenida. En el plano regional, ha visto erosionada la capacidad operativa de algunos de sus principales aliados y socios –Hezbolá, Hamás y Ansar Allah– tras meses de presión militar y política.

Desde el punto de vista estrictamente militar, la superioridad del bando atacante es evidente. EEUU ha desplegado dos grupos de combate aeronaval, además de los activos que mantiene habitualmente en la región, mientras que Israel ha volcado su capacidad aérea y misilística contra quien considera desde hace años su principal amenaza estratégica.

Sin embargo, esa superioridad no garantiza la consecución de los objetivos políticos perseguidos. Irán conserva algunas bazas de retorsión –desde su arsenal de misiles balísticos y drones, hasta sus capacidades para la guerra irregular y la posibilidad de perturbar el tráfico en el estrecho de Ormuz. Además, cabe prever que Teherán esté dispuesto a emplear todos los medios a su alcance, consciente de que para el régimen surgido en 1979 se trata de un conflicto existencial. Una guerra en la que se busca su derrota definitiva.

Lo ocurrido en las primeras horas ofrece ya algunas claves sobre la evolución del conflicto. Los atacantes parecen decididos a sostener una campaña prolongada, con oleadas sucesivas de drones, misiles y aviación dirigidas contra miles de objetivos previamente identificados: instalaciones vinculadas al programa nuclear y a la fabricación de misiles, centros de mando y control, así como activos militares pertenecientes tanto al Aresh –las fuerzas armadas convencionales– como a los pasdarán, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica. Queda por ver si, en una fase posterior, optan también por atacar infraestructuras energéticas, lo que supondría un golpe directo a la principal fuente de ingresos del Estado iraní y elevaría notablemente el impacto económico y regional del conflicto.

Por su parte, y como se ha evidenciado desde el primer momento, Irán no solo ha lanzado ataques contra territorio israelí, sino también contra intereses estadounidenses en Arabia Saudí, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait y Catar. Con ello demuestra capacidad y voluntad de respuesta, aunque resulta incierto si podrá sostener durante un periodo prolongado un volumen significativo de misiles y drones. Más que buscar una escalada incontrolada hacia una guerra regional abierta, Teherán podría estar intentando enviar una señal a las monarquías del Golfo para que ejerzan presión sobre Washington en favor de una desescalada negociada antes de que el conflicto alcance un punto de no retorno. ●

domingo, marzo 01, 2026

RUSIA Y CHINA FRENTE A LA AGRESION DE EEUU A IRAN

 La reacción de Rusia y China ante el asesinato del Ayatola Jamenei este 28 de febrero de 2026 no es solo de solidaridad diplomática, sino de una movilización estratégica que coloca al mundo al borde de una confrontación global entre bloques.

Para estas potencias, el ataque de EE. UU. e Israel no es solo una acción contra Irán, sino un desafío directo a su esfera de influencia y al orden multipolar que intentan consolidar.

1. Rusia: La Respuesta Militar y el "Escudo"

Moscú ha calificado el ataque como un "acto de terrorismo de Estado" y una violación flagrante de la soberanía de un socio estratégico.

* Activación del Pacto de Defensa: Rusia e Irán firmaron recientemente un tratado de asociación estratégica integral. En respuesta al ataque, el Kremlin ha ordenado el despliegue de sistemas de defensa antiaérea S-400 y S-500 adicionales en instalaciones clave de Irán para prevenir nuevas incursiones.

* Movilización en Siria: Las bases rusas en Tartus y Jmeimim están en alerta máxima. Rusia sabe que si Irán cae o se desestabiliza, su presencia en el Mediterráneo corre peligro.

* Discurso de Putin: El líder ruso ha advertido que cualquier agresión adicional contra Irán será considerada una amenaza directa a la seguridad nacional de Rusia, lo que eleva el riesgo de un choque directo entre fuerzas rusas y estadounidenses.

2. China: La Contraofensiva Económica y Diplomática

Para Pekín, Irán es un nodo vital de la Franja y la Ruta. Su respuesta se centra en asfixiar la narrativa occidental y proteger sus suministros energéticos.

* Condena en la ONU: China ha liderado la condena en el Consejo de Seguridad, calificando la acción como "criminal y cobarde". Ha exigido sanciones inmediatas contra los agresores por la muerte de civiles y el magnicidio.

* Seguridad Energética: Ante el cierre del Estrecho de Ormuz, China ha enviado una flota de escolta a la región para proteger sus intereses, pero ha dejado claro que no aceptará el chantaje energético derivado de una guerra iniciada por Washington.

* Apoyo Financiero: Se especula que China está facilitando líneas de crédito de emergencia a Teherán para evitar el colapso de su economía interna durante el periodo de luto y movilización bélica.

3. El Eje de Resistencia Reforzado

La muerte de Jamenei ha logrado algo que la diplomacia a veces no puede: la unión absoluta de los aliados regionales de Irán bajo la supervisión de Moscú y Pekín.

* Hezbolá y los Hutíes: Han recibido "luz verde" logística. Se reportan movimientos de armamento avanzado desde bases rusas hacia estas milicias para saturar las defensas de Israel.

* El Grupo BRICS: La mayoría de los miembros ven este ataque como la prueba de que el sistema liderado por EE. UU. es "caótico y peligroso", acelerando la desdolarización como medida de protección ante sanciones futuras.

Análisis de Riesgo: ¿Hacia una Guerra Mundial?

El vacío de poder dejado por Jamenei está siendo llenado rápidamente por una dirección colegiada militarizada que cuenta con el respaldo técnico de Rusia y el músculo financiero de China. Esto significa que Irán no está solo en su "venganza".

> La paradoja: Al intentar eliminar una "amenaza", EE. UU. e Israel han provocado que las potencias euroasiáticas cierren filas, transformando un conflicto regional en un tablero de ajedrez global donde cualquier error de cálculo podría ser el inicio de una conflagración a gran escala.

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